Deuda saldada

 

Esta imagen es propiedad de: Copcocuk.

 

Con un agudo pinchazo en la cabeza salió Emilio de la inconsciencia.  Se encontraba reclinado sobre el volante de su taxi y al menor intento de erguirse su cuello se resentía.

Afuera todo tenía un aspecto satinado y cientos de gotas se adherían inmóviles a los cristales del auto.

Súbitamente recordó a su último cliente. Un hombre con barba descuidada, nariz chata y sombrero de ala pequeña, quien luego de pedirle que detuviera el taxi le propinó por sorpresa un fuerte golpe.

Cuando logró enderezarse notó que sobre el asiento había un trozo de papel doblado a la mitad, escrito con tinta roja, que decía: “Ojo por ojo, diente por diente…”. Adjunto venía un recorte de prensa cuyo titular rezaba: “Taxista arrolla a mujer y se da a la fuga”. Un temblor se apoderó de su cuerpo; sus manos dejaron caer la nota. Su memoria le mostró la plática que sostuvo con el extraño hombre.

—¿Alguna vez lo han robado?  —preguntó el pasajero luego de platicar sobre el clima y los veinte años que llevaba Emilio como taxista.

—Una vez un joven se subió a mi taxi, me apuntó a la cabeza con el cañón de su arma y me hizo darle todo lo que me había ganado en el día. Todavía sigo deseando encontrarlo para darle su merecido. Y a usted, ¿lo han robado?.

—Sí. Hace cinco años un hombre me quitó a mi esposa. —Hubo un silencio sepulcral… y prosiguió—. Si lo encuentro ¿Qué cree que deba hacer?.

De repente, Emilio, percibió el destello de un pequeño objeto sobre el asiento.

Era una anillo ensangrentado el cual no tardó en identificar como el anillo de bodas de su mujer.

 

One comment on “Deuda saldada”

  1. Un relato perfecto mi vida. Lo tiene todo: tensión, misterio, agilidad lectora, empatía… Desde la primera línea hasta ese sorprendente e inesperado final. De 10!!!!!!!!!!! Y además logras hacer pensar a tus lectores. ¿Qué haría uno ante tal situación?

Y tú ¿Qué opinas?

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