El anillo de Jena

Esta imagen pertenece a catherinetterings

 

Estoy escrutando cada sombra en mi habitación. El oxígeno pasa por mis fosas nasales con angustia. Calma. Calma. Pestañeo para aclarar mi visibilidad. Confirmo que solo estoy yo.
¡Qué alivio!
Las agujas color naranja del reloj en la mesita de noche, marcan las doce. No estaba soñando, no hay ninguna imagen en mi mente. Fue un ruido lo que me despertó. Un golpe o quizás un disparo. Pongo mis pies sobre el gélido suelo y camino hacia la ventana. A través de las persianas entreabiertas veo la casa de los Olsen King. El par de ventanas laterales de la planta alta me observa, y por el tejado corre un roedor gordo y desagradable.
Los Olsen King son los “raros” de la calle Charlton, y desde que llegaron hay un halo de misterio entorno a ellos debido a sus raros comportamientos. Sospecho que guardan un horrible secreto.
Desde adentro una luz ilumina las cortinas blancas que están sobre las ventanas de la planta baja. Allí hay a un par de siluetas, que parecen manchas moviéndose. Una sujeta bruscamente a la otra, como para bailar tango, pero la otra trata de zafarse. Ahora salieron de mi vista.
Sobre la verja de madera que separa su casa de la mía, un flacucho gato se está trepando, observa al roedor, moviendo su cola como un péndulo de hipnosis.
Doy un brinco provocado por el chillido de una mujer ¿Cómo es posible que nadie escuche lo que yo? Todos en el vecindario dormitan apaciblemente. Van saliendo tres personas, una tras otra por la puerta trasera de esa casa. El alto y fornido empezó a cavar con una pala. Los otros dos cargan una bolsa. ¡Por Dios parece el cadáver de un niño! Mis piernas no responden. Hacen un círculo en torno al hueco, y al mismo tiempo uno de ellos abre un libro negro, grande, cuya tapa tiene incrustado un talismán rojo, su brillo destella en la penumbra. Se han puesto a rezar y el viento se lleva el murmullo hacia el sur de la casa. Me cubro con las manos el rostro mientras la pared sostiene mi espalda para no caerme. Vuelvo a mirar y lanzan aquello envuelto en el hoyo, lo cubren con la arena removida. Corro hasta la puerta de mi habitación, debo bajar a la cocina para llamar al ochocientos once. Escucho un toc toc en mi ventana, que me produce un escalofrío en mi cuello. Me detengo con la mano en la manilla. No quiero voltear. Esta es la planta alta, ¿Qué demonios puede estar llamando a mi ventana? Dos toc toc vuelven a repiquetear. Halo la puerta, como para despegarla del marco, y desciendo jadeando por la escalera; espero que el estruendo despierte a mis padres.
Freno y suelto un grito. Los tres hermanos Olsen King están aquí.
—Hola Jena ¿Por qué estás tan pálida? —dice Homero sonriendo. Juguetea con un anillo dorado que adorna su mano izquierda. No sé qué responder. David, su hermano adolescente, está mirándome con sus feroces ojos magenta.
—Igual te ves hermosa —objeta Prince, el mayor de los tres.
—Un momento, soy yo quién debería hacer las preguntas, esta es mi casa ¿Qué hacen aquí? ¿Cómo entraron? —. Trato de ocultar lo asustada que estoy. Me tiembla la mandíbula.
—Escucha Jena —dice Prince dando un paso hacia a mí. Yo permanezco firme —, percibimos que tú eres la única que no sucumbe ante la seda de sueño que asentamos sobre el vecindario durante nuestras ceremonias, así que queremos hacer una alianza contigo —. Me muestra un frasco transparente que resguardaba un anillo como el de Homero.

¿Seda de sueño? Nos duermen a su antojo. Bueno, a los demás.
—Explícate mejor ¿De qué alianza hablas? —digo secamente. Tengo ganas de irme corriendo.
—Somos lobos, y cada luna llena hacemos ritos para evitar la transformación —dice Homero. Prince abre el frasco y lo acerca a mi cara—, sí tu aceptas este regalo serás una Guardiana de la mañana.
—Las Guardianas de la mañana protegen a la raza humana — Concluye Prince.
Introduzco la mano y saco el anillo. Es pesado y de belleza inigualable.
Lo calzo en mi dedo.

Fue hecho a mi medida.

4 comments on “El anillo de Jena”

  1. Me ha encantado Janna!!!! Mantienes la tensión en cada frase y qué final!!! 😉 😉

    1. Janna Bolriv dice:

      Genial que te haya atrapado 😀

  2. Shin dice:

    ¡Wow! Fascinante. Mis pulsaciones aumentaban con cada palabra.

    1. Janna Bolriv dice:

      Hola Shin 😀
      Me encanta eso jajaja!
      Saludos

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