¿Qué va primero? ¿El protagonista o la premisa de la historia?

Esta es una incógnita que se me presentó hace algunos días atrás cuando estaba construyendo un cuento corto, sin embargo ésta puede surgir en cualquier otro tipo de historia que querámos escribir.

No sabía si debía tener en mente inicialmente el personaje protagonista o si primero debía saber de que trataría la historia o que es lo que dirá a nuestros lectores. Una historia consta de una trama que es la línea de sucesos que se van contando, pero la premisa es lo que engloba toda la historia, el objetivo que quedará en la mente de los lectores, lo que puedes decir en pocas palabras y resumen perfectamente la historia sin tener que dar detalles de cada suceso.

Estudiando por allí vi que varios autores recomiendan que lo primero a crear es la premisa de nuestra historia, definir claramente de que trata, cuál es su meollo del asunto y que situación es la que llevará las riendas; teniéndo clara la premisa es que vamos a construir el protagonista o los protagonistas que mejor encajen en dicha historia, haciendo que todos sirvan al desarrollo y cumplimiento de la premisa. Es decir adaptar el o los personajes a nuestra premisa. Esto resulta genial en mi opinión.

Primero: LA PREMISA.

Es básicamente la brújula para saber qué debemos incluir y qué no en nuestra historia, que está de más y qué es necesario, por eso debemos tener lista la premisa antes que pensar en los personajes, y también porque más  adelante mientras desarrollamos la historia nos podemos enredar y desviarnos dando mil vueltas innecesarias en nuestra historia. Claro es probable que luego ajustemos la premisa o la ampliemos pero lo ideal es mantenernos ajustados a esa premisa para no complicarnos introduciendo cosas sin sentido.

Segundo: EL Ó LOS PROTAGONISTAS (y todos los personajes necesarios).

Se trata de jugar con los personajes de manera que nuestro protagonista tenga mayor conflicto (en el caso de una novela darle mayor recorrido y situaciones que vivir) y un objetivo ajustado a la premisa para aprovecharlo al máximo.

Algo importantísimo son los “adjetivos” que le daremos a nuestro personaje los cuales lo dotaran de todo lo necesario para participar en las situaciones que harán que nuestra idea cobre vida, ya que dicho protagonista debe hacer que todo funcione mejor.

Por ejemplo, tenemos la siguiente premisa:

«Encontrar la paz y la tranquilidad no depende de las circunstancias sino de la madurez con que las enfrentemos y los pasos que estemos dispuestos a dar».

¿Qué personajes necesitamos para adaptarlos a la premisa? Un hombre o mujer que pase por una situación que lleve su estrés a su máximo esplendor y que cometa errores al tratar de salir de el.

¿Qué adjetivos le debemos dar al personaje principal? joven dedicado a una actividad estresante (trabajo – estudios) presumido e inmaduro.

Ahora veamos la historia:

Un joven empresario quien ha tenido un par de años sin vacaciones por el exceso de trabajo decide irse a una isla paradisiáca en el Caribe junto a su novia pero regresa a la ciudad agobiado ya que en su cabeza solo escucha resonar tambores, va al psicológo por ayuda después de hacerse exámenes de todo tipo no presentando problemas auditivos ni físicos; allí le cuenta al doctor lo que ocurrió en la isla y se descubre porque quedó con ese problema.

Esta forma de planificar la historia me parece muy acertada, a mí me esta sirviendo muchísimo y espero que les sirva de ayuda a todos los que pasen por este post.

Saludos 😀


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4 comments on “¿Qué va primero? ¿El protagonista o la premisa de la historia?”

  1. Muy ilustrativa, si me lo permites seguiré tu ejemplo cuando me toque escribir mis guiones. Saludos.

    1. Jhoanna Bolivar R. dice:

      Gracias! 😀
      Espero que te sirva de apoyo para tu creatividad …
      Un abrazo !!

Y tú ¿Qué opinas?